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El camino de Carandrius

Un viaje de España a Vietnam en furgoneta


Aquí empieza todo

Hoy salgo desde Madrid rumbo a Hanói, recorriendo medio mundo por carretera. No voy sola: me acompaña mi amiga Andrea y nuestra inseparable furgoneta, Nolichikaki, que será nuestra casa, nuestro refugio y nuestra aliada en esta ruta.

Hoy queremos dar un paso más: llegar a Sapa por tierra, recorriendo kilómetro a kilómetro el continente que nos une. Nuestra ilusión es que este recorrido se convierta en una ruta establecida, una especie de Camino de Santiago que una Europa y Asia bajo el nombre de El Camino de Carandrius, un trayecto que permita descubrir culturas, paisajes y personas, y que dé sentido a cada paso del viaje.


Contexto

Hace diez años que viajo a un pueblo de Vietnam llamado Hauthao, en las proximidades de Sa Pa. En 2014 se convirtió en mi segunda casa y en mi proyecto más personal. Fue mi primer viaje en solitario y cambió por completo mi forma de ver y sentir el mundo.

Allí conocí a Bu y a Soso, dos hermanas que me acogieron en su casa. Me adoptaron y en pocos días ya formaba parte de la etnia Hmong en el poblado de Hauthao. Lo que iba a ser una visita de una semana se convirtió en una estancia de cuatro meses. Siempre me atrajeron los pueblos indígenas y, sin planearlo, me encontré inmersa en mi propio sueño.

En el siguiente vídeo puedes ver lo que viví mi primer día en solitario en Sapa. Soso y Bu me llevaron hasta su casa. Caminé por montañas bañadas de arrozales interminables. En Sa Pa llueve con frecuencia, pero ese día todo se alineó para que fuera idílico.

Conocí a sus hijos, a sus vecinos y a todos sus animales: perros, búfalos, gallinas, cerdos. Me bañé en sus pozas naturales y me sentí una niña más. Cociné con ellos en su maravillosa cocina y empecé a soñar con lo que vendría después.

Recuerdo aquel primer día como si fuese ayer. Llegué a su cocina: un fuego sobre el suelo de barro húmedo. Bu freía patatas mientras me contaba cómo era su día a día; Soso enrollaba rollitos de primavera en una mesa diminuta; Long, su marido, cortaba astillas para avivar el fuego; y Cha, el marido de Bu, ponía la mesa mientras los pequeños jugaban en el cuarto contiguo.

La cena estaba deliciosa, se me hace la boca agua solo de pensarlo. Me enamoré del lugar y de su gente. Tenía 24 años y sentí que había encontrado el sitio perfecto para un futuro proyecto solidario, que se haría realidad dos años más tarde.

Vídeo de mi primer día en Sapa

Orígenes del proyecto

Desde 2016, Andrea forma parte de este sueño. Juntas creamos LayosCamp Vietnam, un campamento solidario en el poblado de Hauthao con la etnia Hmong. Este proyecto nos unió como amigas y nos transformó como personas.

Nada hubiera sido posible si mis amigas no me hubieran acompañado el primer año. Aquí dejo los dos vídeos que hablan por sí solos:


Qué encontrarás aquí

El viaje no va solo de kilómetros; también es un recorrido hacia dentro. Quiero que cada etapa, cada pausa y cada historia formen parte de algo más grande: un futuro libro que recoja no solo la ruta, sino lo que significa lanzarse a vivir un sueño así.

En este blog voy a compartir: cómo nos preparamos, las rutas que seguimos, la vida diaria en Nolichikaki, los momentos mágicos (y los caóticos), y todo lo que la carretera me enseñe.

Este espacio será mi cuaderno de bitácora abierto. Lo escribo para recordarme a mí misma lo que quiero y para invitarte a acompañarnos, aunque sea desde el otro lado de la pantalla.

Bienvenidos a bordo 🚐☁️
Carchin De Gregorio Oriol