2º ETAPA: FRANCIA – ITALIA

Entre Ghedi, Garda y Stenico: Italia nos abre camino

Cruzando la frontera

Atravesamos la frontera con Italia como si fuéramos exploradoras rumbo a Marte y no a la Toscana: cargadas de cartones de vino, una planta de albahaca que ya viaja como parte de la tripulación y, lo confieso, un maletero que parece el almacén secreto de Mercadona. Latas y más latas que, lejos de ser tristes raciones de emergencia, se están transformando en auténticos manjares gracias a nuestra creatividad culinaria sobre ruedas.

Bienvenida directa y sin rodeos

La primera bofetada italiana llegó pronto: 35 euros de peaje en apenas unos kilómetros.

Esa noche dormimos en Ghedi, agotadas tras dos días de carretera sin tregua. Al despertar, sentimos que ahora sí, empezaba de verdad nuestra ruta.

El Lago de Garda: tres paradas, tres miradas

Sirmeone : Elegante, animada… y completamente tomado por lo que parecía una excursión del Inserso en Benidorm. Paseos repletos de jubilados con mucho tiempo libre y helados que parecían competir por ser los más grandes del lago. Lo más impresionante es que eran las 10 de la mañana y había más helados que gaviotas por las calles de Sirmeone.

Limone sul Garda: El pueblo trepa entre la montaña y el agua, con terrazas cubiertas de buganvillas y un azul profundo que nos arrastró directo al lago. Nos bañamos, comimos junto a la orilla y por un instante el viaje se detuvo en una sencillez perfecta. Entre sus callejuelas descubrimos las limonaie, antiguos jardines de piedra donde columnas firmes y muros blancos sostenían huertos colgantes de limones. No eran solo terrazas, eran templos abiertos al cielo.

Arco: Su castillo domina el valle y nos tentó a subir hasta lo alto. No lo conseguimos, pero incluso desde abajo la fortaleza recortada entre montañas nos regaló otra perspectiva del lago y de nuestra propia ruta.

Terminamos el día en Stenico, guiadas por la app Park4Night, donde encontramos un paraje escondido junto a una cascada en la montaña. Montañas rocosas imponentes rodeaban nuestro nuevo hogar. Nos encantan las praderas altas. Dormir allí, con el murmullo constante del agua y el frescor de la montaña, fue como si la naturaleza nos recordara por qué estamos en camino.

Nuestra vida en la furgo

Poco a poco, también nos estamos adaptando a la vida en la furgoneta. Conlleva orden, rutinas y aceptar que nuestro trabajo ahora es:

conducir, organizar el día siguiente, y avanzar en lo que podemos de nuestras vidas laborales: yo con Layos y Andrea con su catering.

Nos sentimos muy agradecidas porque nuestras familias hayan aceptado —casi a regañadientes— que nos vamos dos meses.

Esa renuncia a lo cotidiano también nos concentra: yo escribo siempre que encuentro un rato, mientras Andrea se sumerge en su dron, su cámara analógica y el reportaje fotográfico que vamos haciendo con el móvil.

Cada día reservamos un ratito para hablar con nuestras familias y compartir lo vivido. En el resto del tiempo nos dejamos espacio para conocer la historia de cada lugar, pero también para profundizar nosotras.

Vivimos con un horario de sol a sol. Yo madrugo y me regalo mi rutina de ejercicios, paseos o estiramientos. Es mi momento para meditar, agradecer y tomar consciencia de lo afortunada que soy de estar recorriendo el mundo en mi furgo. Me pongo música y bailo, como un ritual sencillo para celebrar que el viaje sigue.

Entre tanto, vamos esbozando poco a poco los personajes que nos acompañarán en redes, todavía en construcción, pero ya cargados de anécdotas.

Reflexión final

Italia nos recibió con peajes caros, pueblos de postal, cascadas escondidas y un sinfín de dudas.

Pero entre risas, latas de Mercadona y paisajes que nos dejan sin palabras, empezamos a ser conscientes de que este viaje no es solo una ruta: es la vida misma poniéndose patas arriba.

Andrea siempre le pone humor a todo: nunca faltan las risas en el camino, incluso cuando estamos agotadas. También cuando llama Pichi, que convierte cualquier conversación en un monólogo cómico poniéndole un chiste a cada frase que decimos.

2 respuestas a “2º ETAPA: FRANCIA – ITALIA”

  1. Avatar de Maria Castillejo Oriol
    Maria Castillejo Oriol

    Alucino con vuestro viaje! Mucho ánimo valientes y no dejéis de sorprendernos con todo lo que vayáis viviendo!!! Ah! Y como mayor que soy y veo los peligros que vosotras con vuestra juventud, ilusión y fuerza quizá no contempláis tanto os digo…. Mucho cuidadito y ojos por todas partes!!😉💖

    Le gusta a 1 persona

    1. Avatar de Carchin de Gregorio
      Carchin de Gregorio

      Como mucho sentido común y prudencia ! Nuestras madres y su experiencia nos lo repiten diariamente 🩷

      Me gusta

Replica a Carchin de Gregorio Cancelar la respuesta